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¿Por qué comprar una casa es cada vez más difícil en México? José Eduardo López Portillo explica los factores detrás del aumento en los precios

  • jelopezportillo
  • 16 jul
  • 2 min de lectura

Comprar una vivienda se ha convertido en uno de los principales retos para millones de mexicanos. De acuerdo con el Índice SHF de Precios de la Vivienda, elaborado por la Sociedad Hipotecaria Federal (SHF), el valor de las viviendas adquiridas mediante crédito hipotecario aumentó 8.7% anual durante el primer trimestre de 2026, mientras que el valor promedio nacional superó los 2 millones de pesos.


Para José Eduardo López Portillo, especialista en análisis económico y evaluación de políticas públicas, este fenómeno responde a una combinación de factores que van desde el incremento en los costos de construcción hasta una mayor demanda de vivienda en diversas regiones del país. A ello se suma que las tasas hipotecarias continúan elevando el costo del financiamiento, lo que dificulta que muchas familias puedan acceder a una vivienda propia. De acuerdo con la SHF, la tasa hipotecaria promedio durante el primer trimestre del año fue de 11.45%.


José Eduardo López Portillo explica que el problema no radica únicamente en que las casas sean más caras, sino en que el crecimiento de los ingresos de los hogares no ha avanzado al mismo ritmo. "Cuando el precio de la vivienda aumenta por encima de la capacidad de compra de las familias, el acceso a un patrimonio comienza a alejarse, especialmente para quienes buscan adquirir su primera casa", señala.


El especialista también destaca que el crecimiento industrial derivado del nearshoring ha incrementado la demanda de vivienda en ciudades como Monterrey, Guadalajara, Querétaro y otras regiones del Bajío. Si bien este fenómeno representa una oportunidad para la economía mexicana, también ejerce presión sobre el mercado inmobiliario al elevar el precio de compra y de renta en zonas donde se concentra la inversión.


Para José Eduardo López Portillo, atender este desafío requiere una visión integral de política pública. Además de impulsar la construcción de vivienda, es necesario fortalecer la infraestructura urbana, mejorar la movilidad y ampliar la disponibilidad de servicios para favorecer un desarrollo ordenado de las ciudades y evitar que el crecimiento económico encarezca el acceso a un hogar.


López Portillo concluye que la vivienda no debe analizarse únicamente como un bien inmobiliario, sino como un indicador del desarrollo económico del país. "Facilitar el acceso a una vivienda también significa generar mejores condiciones para el bienestar de las familias y construir ciudades más competitivas y con mayores oportunidades de crecimiento", afirma.

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